La plasticidad neuronal se refiere a la capacidad de las redes neuronales para cambiar su estructura y función en respuesta a estímulos internos o externos.
Esto incluye la plasticidad sináptica, es decir, cambios en la fuerza de las sinapsis, y la plasticidad estructural, en la que se forman nuevas conexiones o se pierden las existentes.
La potenciación a largo plazo (LTP) y la depresión a largo plazo (LTD) son mecanismos centrales que median la plasticidad sináptica y aumentan o disminuyen la eficiencia de la transmisión de señales mediante la activación repetida.
La plasticidad neuronal juega un papel esencial en los procesos de aprendizaje, la formación de la memoria y la recuperación tras lesiones cerebrales.
Las investigaciones modernas también estudian la plasticidad en redes neuronales artificiales para desarrollar sistemas de IA más adaptativos.