El aprendizaje auto-supervisado con inteligencia colectiva es un método en el que muchos pequeños ordenadores o programas trabajan juntos para aprender de los datos, sin recibir instrucciones precisas ni muchos ejemplos.
Imagina una bandada de pájaros que vuela en grupo y se ayuda mutuamente a encontrar el mejor camino.
De manera similar, los programas aprenden juntos compartiendo sus propias experiencias y así descubren patrones importantes, sin que nadie les diga qué está bien o mal.
Esta colaboración ayuda a los programas a aprender mejor y más rápido, incluso cuando tienen poca información.