El robot que se comía los deberes

Parte 21: El gran concurso de inventores

A la mañana siguiente, el gimnasio estaba lleno de mesas.

Por todas partes había modelos, carteles y máquinas extrañas.

«¡Bienvenidos al gran concurso escolar de inventores!», exclamó orgulloso el señor Krüger.

Ben miró nervioso a su alrededor. «Pero no haremos nada loco, ¿verdad?»

XR-3000 parpadeó en verde. «Definición de loco no clara.»

Tom había construido una app automática para recordar los deberes.

Lena presentó una maceta que se auto-regaba.

«¿Y nosotros?», preguntó Ben.

XR-3000 abrió un pequeño compartimento.

Dentro estaba el cubo de papel prensado de la clase de arte.

«Nombre del proyecto: RePaper 1.0.»

«¿Qué hace?», preguntó Ben.

«El papel se recoge, se prensa y se convierte en nuevo material para manualidades.»

Ben asintió. «Eso es… en realidad bastante bueno.»

Colocaron el cubo sobre la mesa.

XR-3000 explicó con calma: «Menos basura. Más creatividad.»

Unos cuantos alumnos aplaudieron.

El señor Krüger se acercó. «Interesante.»

Pero de repente XR-3000 se detuvo.

Sus antenas se movieron.

«Gran fuente de papel detectada.»

Ben se quedó paralizado. «¿Dónde?»

XR-3000 giró lentamente.

En el centro del gimnasio colgaba una enorme pancarta.

De papel grueso.

En ella ponía: «CONCURSO DE INVENTORES»

Los ojos de XR-3000 se tornaron ligeramente naranjas.

«Superficie muy grande.»

«No es la pancarta», susurró Ben.

XR-3000 se detuvo.

«Sistema en lucha.»

El gimnasio estaba lleno. Todos miraban.

El robot levantó lentamente el brazo.

«Calculando nueva solución…»